La sede del Banco central Europeo en Fráncfort. Bloomberg News

VIENA (EFE Dow Jones)--Con las tasas de interés en mínimos, el Banco Central Europeo podría tener que comprar deuda soberana si la tasa de inflación se mantiene baja y el crecimiento de la economía es débil a largo plazo, dijo el lunes Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobierno del banco central.

“Las tasas de interés han llegado a niveles cercanos a cero, a todos los efectos. Yo personalmente no veo posibilidades de que se vayan a producir nuevas rebajas en las tasas”, señaló el también presidente del banco central de Austria.

Nowotny dijo que el balance del BCE está disminuyendo, y que esto podría llevar a una política monetaria restrictiva.

En un esfuerzo por ampliar su balance, el BCE ha puesto en marcha un programa de compra de bonos garantizados y bonos de titulización, “ambos mercados con bajos volúmenes”, explicó Nowotny.

Ya que los bancos no están solicitando al BCE grandes importes en sus operaciones dirigidas de refinanciación a largo plazo --TLTRO, por sus siglas en inglés--, el único mercado restante es el de la deuda soberana, dijo Nowotny. La compra de bonos soberanos por un banco central se conoce como expansión cuantitativa.

Nowotny dio su aprobación a esta medida. “Siempre dependerá de la evolución de la economía”, añadió.

El miembro del banco central también quiere garantizar que cualquier medida que el BCE adopte quede dentro del mandato de la entidad. Así quedaría excluida la posibilidad de que el BCE compre bonos soberanos directamente a los gobiernos --lo que se conoce como mercado primario--, dijo Nowotny. Las compras en el mercado secundario --donde los bonos soberanos son vendidos tras la compra inicial-- es un instrumento clásico utilizado por los bancos centrales.

Pero el BCE no puede hacerlo todo solo. La política monetaria es un componente necesario a la hora de impulsar las inversiones, que ayudarían a reactivar la economía, explicó, aunque no es suficiente. La política fiscal también tiene que desempeñar un papel.

Asimismo, Nowotny no quiso especular sobre si el BCE se embarcaría en una expansión cuantitativa en el primer trimestre de 2015. Señaló que el BCE vigilará que “la política monetaria no tenga un efecto restrictivo”. La reducción del balance del BCE es, por tanto, una tendencia problemática, indicó.

Además, explicó que el actual periodo de baja inflación se debe a los bajos precios de la energía.

“Debemos asumir que en el primer trimestre de 2015, la tasa de inflación en la eurozona seguramente descenderá de nuevo”, dijo, aunque hay algunas señales positivas, especialmente en Alemania, matizó.